miércoles, abril 22, 2009

Faquir

El domingo cuando iba en el metro, se subió uno de esos cuates que se creen faquires haciendo maromas sobre vidrios quebrados en el piso del vagón. No sé si realmente la gente les da dinero por la oportunidad de verlos actuar, o más bien lo hace para evitar tener que ver tal espectáculo. Yo más bien les daría dinero para no tener que ver este tipo de cosas. Lo más raro fue que el chavo que me tocó ver esta vez, era guapo, estaba bien peinado y hasta buen cuerpo tenía. Me pregunto si no podría conseguir otro tipo de trabajo, porque no puedo imaginar que lo hace por no querer trabajar, acostarse sobre pedazos de vidrio y lastimarse la espalda no es precisamente la definición de "un trabajo fácil", creo que hay actividades menos penosas y más útiles.

2 comentarios:

Pancho dijo...

Ah esos espectaculos solo lo he visto enel df y solo ahi.Quien sabe por que, es tanta la desesperanza o huevez de la gente hacer ese tipo de cosas?
le hubieras sacado foto! jajaa*que morboso*
saludos!

camaxtli dijo...

A mi me causan pena ajena.