Me volví a caer de los patines (cosa no tan rara). Lo interesante es que mientras caía me dio tiempo de pensar qué hacer para lastimarme lo menos posible. El primer golpe me lo di en las palmas de las manos y en las rodillas, pero esto no me detuvo porque iba muy rápido, así que entonces decidí rodar, y ... voilá, casi no me raspé, aunque sí quedé bastante adolorido del primer golpe en las palmas. La próxima vez que caiga rodaré sin dudarlo (o bien podría usar mis rodilleras coderas y muñequeras si no me diera flojera cargarlas).
martes, septiembre 08, 2009
miércoles, julio 08, 2009
Afecciones bucales
Odio que me salgan aftas, son horriblemente dolorosas y no se quitan con nada, no me dejan ni hablar, ni comer, ni siquiera me dejan trabajar a gusto. Yo creo que deben ser el sustituto de los dolores de cabeza dado que a mi nunca me duele la cabeza (aunque no creo que un dolor de cabeza duela tanto ni sea tan molesto). Para colmo nadie las considera una afección grave y por lo tanto no me sirven de excusa para no trabajar, pero realmente duelen duelen duelen.
martes, abril 28, 2009
Influenza en Google Maps
Actualizado en tiempo real. Para que tengan más miedo, jo jo.
*** Aqui hubo una vez un mapa ***
jueves, julio 03, 2008
Me pone, no me pone. Asexualidad: ¿una opción alternativa?
Autor: Víctor Medina.
Publicado en la revista ZERO nº 74 (año 2005).
Para mayor información visita este sitio.
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Gays Asexuales: de espaldas al sexo: En cualquier ciudad occidental que se precie de moderna y abierta uno se encuentra con los habituales gays, lesbianas, heteros y algún que otro bisexual. Bares y locales de ambiente te ponen en contacto con los hombres y mujeres que te gustan, afines a tu entorno. Sin embargo, viven entre nosotros no pocas personas que desencajan en estas casillas se descubren como asexuales y reclaman su espacio y su orgullo. Emerge del anonimato para gritar bien alto: ¡Soy asexual! ¿y qué?
El cuarto sexo
¿Reivindicaba Morrisey la asexualidad cuando entonaba “I am human and I need to be loved just like everybody else does” (“How soon is now?”). En los 90 el vocalista de los Smiths aireó a los cuatro vientos su asexualidad. Nunca mas lo ha vuelto ha corroborar –tampoco a desmentirlo- pero sin duda la vitola de “ángel del pop” le da un plus al cantante, ya de por si asexuado aunque bien sexy.
No es la única celebridad que ha abrazado el llamado “cuarto sexo” como opción de vida. El escritor norteamericano Paul Bowles, autor de “El cielo protector”, conoció en 1937 a la británica Jane Sydney Auer, una novelista lesbiana enferma de tuberculosis, en el periodo de búsqueda de alguien que cuidara de ella. Su matrimonio, escenificado al año siguiente en México, constituyó una sólida y una muy romántica relación asexual que no supuso obstáculo alguno para que Jane continuara con su búsqueda de nuevas amantes. Otra escritora, la inglesa Bárbara Cartland, alternaba sus novelas de romances con una vida carente de sexo. Luis Buñuel definió a un joven Dalí como “totalmente asexual”; el candidato alternativo a la presidencia de Estados Unidos, Ralph Nader, y su sempiterna carencia de relaciones sentimentales; Isabel I de Inglaterra, “La reina Virgen” a la que nunca se le pudo atribuir roce sexual alguno; su compatriota el célibe cantante Cliff Richard.
Ahora bien, ¿Qué es la asexualidad? Comúnmente se la distingue por la falta de deseo sexual, incluso por la ausencia de opción sexual como rasgo característico. Las definiciones corren peligro de ser demasiado reduccionistas, y con estas, se deja fuera de la asexualidad a personas que experimentan cierto tipo de atracción sexual, aunque nos e vea satisfecha mediante el coito o el acto en común, así como a hombres y a mujeres que o bien se contemplan como heterosexuales o, ¿cómo no?, también como bi, gays o lesbianas. Los asexuales también se masturban, también se enamoran, y también van a la cama con otras personas. Su placer se activa a través del beso, de la caricia, de la mirada, de la ternura… Los asexuales renuncian al sexo con otros, pero no se encierran ni al amor ni al contacto físico.
Algunos creen que el asexual es un ser humano incompleto y perjudicado por una situación atípica. La sexóloga Pilar Cristóbal asegura vehemente que “la falta de sexo envejece”, y pone como ejemplo el prematuro envejecimiento de las monjas.
¿Soy asexual?
Entrevista a David Jay, fundador de AVEN, en el Programa "The View" de la ABC
La AVEN (Asexual Visibility and Education Network) propone una serie de pautas por las que un hombre o una mujer se pueden descubrir como asexuales. Lo primero que se advierte es que, como en todas las opciones sexuales, la asexualidad, se asume de forma voluntaria e individual, y que como cualquier otra elección de sexo, o hay un solo modelo o traje al que se ajuste uno.
Atracción. Los asexuales difieren acerca de la intensidad como experimentan la atracción. Algunos asexuales descubren su atracción, pero no la manifiestan de forma sexual, hacia hombres, mujeres, o ambos. Al mismo tiempo que asexuales, se identifica como gays, bisexuales o heteros. Otros asexuales perciben una débil o nula atracción, y no se incluyen en orientación sexual alguna. Pero atención, que no se sientan atraídos por alguien no significa que no busquen relaciones de intimidad.
Deseo canal. Como el resto de la Humanidad, los asexuales viven distintos niveles de deseo. Los hay que sienten cierta inclinación sexual, que no tienen por que manifestarse e el deseo de encontrar compañero o compañera sexual. Pueden masturbarse de forma más o menos regular, pero no siente deseo de “roce”. Y los hay que viven sin deseo sexual o este es muy débil. En este caso, por lo general no contemplan su falta de deseo como un problema medico o psicológico.
Relaciones. En este capitulo la diversidad y variedad de opciones también son características. Unos no tienen necesidad de abrirse al exterior. Otros, en cambio, son muy sociales y mantienen relaciones de amistad que les otorgan intimidad y apoyo. Y, claro que si, abundan los asexuales que establecen relaciones románticas; gays que viven en pareja y “se casan” pero no mantienen relaciones sexuales entre ellos. La variedad y diversidad humanas se refleja en asociaciones de íntima amistad, o formas de uniones que emborronan el límite entre amistad y pareja.
La Unión hace la fuerza: David Jay explicando por que no le atrae el sexo, en NBC
Hasta hace bien poco, un asexual era una persona a la que se le asociaba con una vida de soledad y aislamiento. Pues ese es otro convencionalismo que la nueva sociedad aspira a dejar obsoleto. Internet ha permitido el intercambio de experiencia entre asexuales y, lo que es aun mas positivo, la afirmación de estos como personas tan normales y validas como sus congeneres sexuados.
David Jay hizo dos descubrimientos personales cuando tenía 15 años: sentía atracción tanto por hombres como por mujeres, pero se trataba de deseo sin connotación sexual. Siete años después, en 2002, David creó desde Connecticut la AVEN y su web. Hoy son mas de tres mil los registrados en el portal, y cualquier visitante puede encontrar información sobre el mundo sin sexo, e incluso comprar camisetas con lemas tan rotundos como “la asexualidad o es solo cosa de amebas”. Ay también ha aportado una herramienta para el conocimiento y la relación intima entre asexuales: asexualove.net. El símbolo de AVEN, un triangulo invertido en cuya punta inferior se dibuja otro triangulo de menor tamaño, quiere reflejar las numerosas opciones sexuales y de genero que el ser humano vive y disfruta. Se abre un nuevo armario y surgen más sitios de Internet que trabajan por la normalización de la asexualidad. Así, The Oficial Asexual Society, incluye una pagina especial para gays y lesbianas asexuales, The Lavender Nonlibidoism Society, donde conoceremos a ilustres “homoasexuales” como Pretty Pink Rose, Naftaniel o Pe Man. ¿Son felices o infelices los asexuales? Tanto como puede serlo un hetero, un gay o una lesbiana.
Tener sexo no me excita, ¿Qué me pasa?
En la homosexualidad, igual que en cualquier opción, se pueden experimentar sensaciones de desgana, atravesar momentos existenciales donde la ausencia de deseo le derivan a uno a pensar erróneamente que es asexual. La sexóloga Pilar Cristóbal apunta, por ejemplo, a la etapa de la adolescencia, “cuando uno no se ha aceptado plenamente, o cuando se encara a situaciones en las que te han dicho que el sexo es pecado, una educación rígida en la que todo lo que atañe al sexo está prohibido o es peligroso. Te están poniendo una barrera. Igual no te abstienes de masturbarte pero si de relaciones sexuales”.
Otro de los valles del deseo puede sobrevenir hacia los 30 o los 35 años. “Llegas a esa edad –asegura la sexóloga-, has estado en todos los antros del mundo, has visto de todo y estas persiguiendo otra cosa. Buscas cariño, algo más estable, comprensión, una vida más confortable. Te desaparece el deseo. La relación ya no la miras tanto de la cintura para abajo”.
Hay mas circunstancias que pueden conducir a etapas de “sequía”. Una ruptura sentimental, por ejemplo. La falta de deseo es síntoma de depresión. Pero no es síntoma de asexualidad y desaparece con el tiempo. La pareja formal también influye en cierta relación de las costumbres sexuales, por eso de la rutina diaria.
Si es que hasta la Madre Naturaleza influye en el sexo, con un ciclo en el que la libido se dispara o se contiene según la estación de año. Así lo afirma la sexóloga Pilar Cristóbal: “el deseo baja e otoño y su nivel mas bao es en invierno. A partir de la primavera y hacia el verano, con las vacaciones y el calor, se vive el pico. Si para entonces estas frío, es que algo no va del todo bien”.
martes, abril 15, 2008
Sexo oral y sus riesgos
Me encontré un artículo, muy bien enfocado, acerca del riesgo de contagio con VIH en el caso de las prácticas sexuales catalogadas como de "bajo riesgo". Al final concluye, correctamente, que cada quien debe decidir el riesgo que está dispuesto a asumir, porque tales prácticas nunca son completamente seguras. Por el contrario, la única forma de evitar cualquier riesgo, es evitando tener relaciones sexuales, lo cual, no mucha gente está dispuesta a aceptar.
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Aunque ha habido un número de casos de transmisión de VIH aparentemente por sexo oral, los profesionales de la salud se han decantado por priorizar los esfuerzos de prevención del VIH en las áreas que representan un mayor riesgo. Esta estrategia podría, por equivocación, haber quitado importancia al riesgo asociado con el sexo oral y dejar a algunas personas confundidas sobre las opciones de reducción de riesgos.
¿Qué riesgo supone el sexo oral?
La probabilidad que el VIH se transmita de una persona seropositiva a una seronegativa depende del tipo de contacto que se haya dado. Existe una mayor facilidad de transmisión del VIH a través de una relación de sexo anal o vaginal sin protección (es decir, sin condón), por compartir material inyectable no esterilizado o en la transmisión vertical de madre a hijo.
Se ha demostrado que el sexo oral es la actividad menos arriesgada de todas estas prácticas, pero claramente no está exenta de riesgo. Además, conviene recordar que otras enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, el herpes y la gonorrea, se pueden transmitir fácilmente a través del sexo oral.
Hace unos años se publicaron algunos estudios sobre el riesgo de transmisión del VIH a través del sexo oral. Un estudio norteamericano mostró que de 122 hombres gay con VIH, el 8% señaló que el sexo oral fue su única práctica de riesgo. No obstante, algunos de los participantes en este estudio que inicialmente manifestaron que el sexo oral había sido su única actividad de riesgo, admitieron a continuación haber mantenido sexo anal sin protección. Un estudio reciente no encontró ningún caso de transmisión del VIH por sexo oral en un período de 10 años en más de 100 parejas serodiscordantes, es decir, uno seropositivo y otro seronegativo.
¿Cuándo es más arriesgado el sexo oral?
Existe un riesgo mayor de transmisión del VIH a través del sexo oral si el portador padece alguna enfermedad de transmisión sexual que no ha sido tratada. Existe un riesgo incrementado de infectarse con el VIH por sexo oral si hay cortes, llagas o abrasiones en la boca o en las encías, o si se tiene alguna infección, incluidas las de transmisión sexual, en la garganta o en la boca que está produciendo inflamación.
Las pruebas de carga viral indican que se pueden encontrar casi siempre partículas de VIH en el semen. Tener una carga viral alta en sangre puede indicar también una alta concentración de carga viral en semen, pero no necesariamente al revés: aunque la carga viral en la sangre sea indetectable, puede no serlo en el semen. Por consiguiente, no es seguro asumir que tomando terapia antirretroviral se reduce siempre la capacidad infecciosa del semen o se protege a los compañeros sexuales.
En el caso del flujo vaginal los niveles de VIH varían. Probablemente estos niveles son aún mayores en el período de menstruación: cuando las células portadoras del VIH se desprenden de la cerviz, hay una mayor probabilidad de que se encuentren en el flujo vaginal, junto con la sangre. Por lo tanto, el sexo oral sería más arriesgado durante el periodo de la menstruación.
¿Cómo se pueden reducir los riesgos?
Existen muchas maneras de reducir los riesgos en el sexo oral. Naturalmente, para cada persona, unas serán más aceptables que otras, por lo que cada uno debe tomar su propia decisión sobre el nivel de riesgo que considere admisible. Si deseas hablar de este tema, solicita una cita con un agente de salud o con otro profesional de la salud de tu centro de tratamiento o clínica genitourinaria. Muchas de las siguientes estrategias también pueden ofrecer protección contra otras enfermedades de transmisión sexual:
* Puedes decidir que el riesgo del sexo oral es suficientemente bajo para ti y continuar con tus prácticas regularmente.
* Puedes optar por no tener sexo oral porque ni siquiera deseas correr un riesgo bajo de transmisión del VIH
* Puedes decidir reducir el número de parejas con quienes prácticas sexo oral.
* Puedes decidir tener sexo oral con barreras protectoras como el condón para el sexo oral con hombres o el cuadrado de látex (dental dams) para sexo oral con mujeres.
* Puedes decidir no eyacular en la boca de tu compañero/a o que no eyaculen en tu boca.
* Puedes decidir no tener sexo oral con una mujer mientras dure su periodo menstrual.
* Vigila tu boca. La probabilidad de transmisión del VIH por vía oral se incrementa si tienen encías sangrantes, ulceras, cortes o llagas en la boca. Antes de practicar sexo oral, evita cepillarte los dientes o el uso de hilo dental (previene las microrrupturas en las encías).
* Acude a revisiones regulares de salud sexual. Te permitiría identificar si tienes una enfermedad de transmisión sexual, que pudiera incrementar la probabilidad de transmitir el VIH a un compañero sexual seronegativo, y reducir la probabilidad de contraer el VIH si eres seronegativo.